El tema de la corrosión es sumamente relevante, tanto para la industria como para la economía de un país. En países europeos y en EUA se estima que las pérdidas ocasionadas por este fenómeno son de entre 2 y 5% del Producto Interno Bruto (PIB). Por el tipo de sustancias que manejan, las industrias petroquímica, química, farmaceutica y naval son las que reportan más problemas relacionados con la corrosión.

La corrosión es resultado de una reacción química que deteriora los metales hasta transformarlos en compuestos más estables, ya sea en forma de óxidos o sales. La magnitud y velocidad con la que se dé la corrosión dependerá del ambiente en el que se genere; por ejemplo, la humedad, la presencia de material corrosivo y las altas temperatura son factores que frecuentemente se asocian con mayores niveles de corrosión.

Evitar la corrosión se ha vuelto una tarea prioritaria de las empresas, pues los daños ocasionados se traducen en pérdidas económicas y, en casos extremos, se ponen en peligro vidas humanas.

Las tecnologías y soluciones que ayudan a controlar la corrosión son un eje fundamental para la seguridad y competitividad industrial.

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Corrosión en la industria Química

Muchos procesos de fabricación de productos químicos como ácido clorhídrico, ácido sulfúrico, sosa cáustica, peróxido de hidrógeno y productos similares como componentes básicos o catalizadores sirven para producir los productos finales. Muchos de estos productos químicos son corrosivos y tóxicos, lo que significa que deben manipularse con cuidado. Históricamente, tales productos fueron de los primeros en ser producidos, en algunos casos la historia se remonta a más de 100 años. 

Desde el principio se entendió la naturaleza corrosiva de tales productos y los materiales de construcción incluyeron revestimiento de plomo, revestimiento de goma, esmaltado de vidrio e incluso en algunos casos el uso de madera en algunos reactores y filtros para controlar el problema de corrosión.

Las tres causas más comunes por las que las instalaciones y equipos se corroen están relacionadas con el tipo de sustancias que se manejan:

  • Sustancias agresivas para los metales: soluciones acuosas con diferentes concentraciones de sales. Además, algunos parámetros fisicoquímicos que pueden propiciar corrosión son pH, oxígeno y gases disueltos, dureza y temperatura.
  • Sustancias ácidas: soluciones con ácidos corrosivos como el ácido sulfúrico, clorhídrico, nítrico y fluorhídrico.
  • Sustancias básicas: soluciones con hidróxidos cáusticos e hipocloritos.

En este tipo de ambientes industriales donde están presentes compuestos altamente corrosivos, las instalaciones normalmente requieren de un constante mantenimiento y cuidado para evitar el deterioro o destrucción de los equipos.

Recomendaciones para evitar la corrosión

En los procesos continuos de alto volumen utilizados para producir la mayoría de los productos químicos básicos, los materiales de construcción utilizados para manipular cualquier producto corrosivo se han estandarizado los recubrimientos de PTFE y PFA donde las temperaturas de funcionamiento lo permiten, tanto metales y aleaciones exóticas donde las temperaturas superan los 200 ° C y las presiones son altas.

Los sistemas de tuberías recubiertas de SIESA se usan para manipular productos químicos como el ácido clorhídrico, el ácido fluorhídrico, el ácido crómico y diversos compuestos derivados de los halógenos, como cloruros, bromuros y fluoruros. Estos sistemas no requieren mantenimientos costosos a comparación del metal sin recubrimiento que requiere mantenimientos constantes.

Impacto de la corrosión en la industria

La corrosión es un problema que genera daños importantes que no solo impactan en la industria sino en toda la infraestructura productiva del país. Un problema de corrosión mal atendido puede generar desde pequeñas fugas hasta fuertes explosiones en las que los riesgos incluyen la pérdida de vidas humanas. Otros impactos menores, pero más comunes, son la disminución de la vida útil de los equipos, daños ambientales, paros de planta, contaminación de productos, daño del equipo adyacente y condiciones peligrosas.

Debido a lo anterior es fundamental tomar medidas adecuadas que ayuden a controlar el deterioro de las instalaciones y que permitan el diseño de nuevos y futuros proyectos que incluyan materiales innovadores.

La corrosión es un problema que afecta las instalaciones, equipos y herramientas de varias industrias, entre ellas la industria química y petroquímica, y que tiene serias consecuencias en el área productiva, económica, ambiental y en la salud. Por ello, es importante conocer los tipos de materiales anticorrosivos que existen y de esta forma elegir el más adecuado y acorde con los procesos y sustancias que se empleen.